CFD o futuros: qué diferencia hay y cuál elegir según tu cuenta
Por Ramon Ruiz 13 min de lectura
En este artículo
- CFD o futuros: qué es cada uno en dos minutos
- ¿En qué se diferencian un CFD y un futuro?
- ¿Qué sale más barato, operar con CFD o con futuros?
- El tamaño mínimo: el detalle que decide con cuentas pequeñas
- Riesgo y regulación en España: qué te protege con cada uno
- ¿Cuándo elegir CFD y cuándo futuros?
- Y esto, automatizado: CFD o futuros para un robot de trading
- Preguntas frecuentes
¿CFD o futuros? La diferencia clave es dónde y cómo se negocian. El futuro es un contrato estandarizado de un mercado regulado, con vencimiento y tamaño fijo. El CFD es un contrato con tu bróker, sin vencimiento y con tamaño ajustable. Con cuentas pequeñas, el CFD permite controlar mejor el riesgo; con capital grande y posiciones que duran semanas, el futuro suele salir más barato.
No hay un ganador universal. Depende de tu capital, de cuánto tiempo mantienes las posiciones y de cuánto quieres arriesgar en cada operación. Abajo tienes la comparativa punto por punto y un ejemplo en euros con una cuenta de 5.000 €.
CFD o futuros: qué es cada uno en dos minutos
Un CFD (contrato por diferencias) es un contrato que firmas con tu bróker sobre el precio de un activo: un índice, el oro, una divisa o una acción. No compras el activo. Ganas o pierdes la diferencia entre el precio de entrada y el de salida, tanto si apuestas a que sube (largo) como a que baja (corto). Si quieres ampliar, aquí tienes qué es un CFD y cómo funciona.
Un futuro es un contrato estandarizado que se negocia en un mercado organizado: en España, MEFF; fuera, por ejemplo, Eurex o CME. Te obliga a comprar o vender un activo a un precio y en una fecha fijados. En la práctica casi nadie llega a la entrega: la posición se cierra o se renueva antes del vencimiento.
Lo que comparten es mucho. Los dos son derivados (su precio depende de otro activo, el subyacente), los dos van apalancados, los dos permiten ir en corto y los dos se usan para especular con los mismos mercados: índices, oro, divisas y materias primas.
Un apunte rápido: si has visto escrito «CDF», es casi siempre una errata de CFD. Es el mismo producto.
¿En qué se diferencian un CFD y un futuro?
Estas son las diferencias que más pesan en el día a día:
| Característica | CFD | Futuro |
|---|---|---|
| Dónde se negocia | Fuera de mercado (OTC), con tu bróker | Mercado organizado (MEFF, Eurex, CME…) |
| Contraparte | Tu bróker | La cámara de compensación |
| Vencimiento | No tiene | Mensual o trimestral, según el contrato |
| Tamaño del contrato | Ajustable | Fijo, con un multiplicador por punto |
| Apalancamiento para minoristas | Limitado por la regulación según el activo | Lo marca el margen del mercado, con un mínimo fijado por la CNMV para minoristas |
| Costes principales | Spread, financiación nocturna y, a veces, comisión | Comisión por contrato y, a menudo, cuota de datos |
| Cierre de posiciones por margen | Sí, al 50 % del margen mínimo exigido | En España, sí para minoristas (desde 2023), al 50 % de la garantía |
| Protección de saldo negativo | Sí, para minoristas en la UE | No |
| Transparencia del precio | Lo cotiza el bróker a partir del subyacente | Libro de órdenes público |
| Activos habituales | Índices, oro, divisas, materias primas y acciones | Índices, materias primas, divisas y tipos de interés |
Dónde se negocian y quién está al otro lado
OTC significa «over the counter»: fuera de un mercado organizado, directamente entre dos partes.
El precio de un futuro sale de un libro de órdenes, la lista de compras y ventas pendientes que ve todo el mundo. Al otro lado está la cámara de compensación, una entidad que se coloca entre comprador y vendedor y garantiza que los dos cumplan.
En el CFD, el precio lo cotiza tu bróker replicando el del subyacente. Tu contraparte es el bróker, que puede cubrir tu posición en el mercado o con un proveedor de liquidez. No es ningún truco, es como funciona el producto. Lo que sí implica es que dependes de la solvencia de ese bróker y que el precio no será idéntico al del subyacente: siempre hay spread y pequeñas diferencias.
Vencimiento y renovación (rollover)
El futuro caduca. Si quieres mantener la posición más allá del vencimiento, tienes que hacer rollover: cerrar el contrato que vence y abrir el siguiente. Eso cuesta dos operaciones con sus comisiones, y en el gráfico verás un salto de precio porque los dos contratos no cotizan igual. Ese salto no es una pérdida, pero hay que tenerlo en cuenta en los stops y en el backtest.
El CFD no caduca, pero cada noche que mantienes la posición abierta pagas (o, a veces, cobras) una financiación nocturna, también llamada swap.
Apalancamiento y margen
El apalancamiento te deja mover una posición mayor que el dinero que pones; el margen es la parte que el bróker te bloquea como garantía. Lo tienes explicado en qué es el apalancamiento en trading.
En el CFD, el apalancamiento máximo para minoristas lo fija la regulación según el activo. En el futuro lo marca sobre todo el margen que exige el mercado, y puede ser mayor o menor que el del CFD según el contrato. En España, además, la CNMV fija un mínimo para minoristas (lo tienes más abajo, en la parte de regulación).
Costes: spread, comisión y financiación nocturna
El spread es la diferencia entre el precio de compra y el de venta. En el CFD es el coste principal, junto con la financiación nocturna, y algunos brókeres cobran además comisión. Que un CFD no tenga comisión no significa que sea gratis: el coste va en el spread.
En el futuro pagas una comisión por contrato y, a menudo, una cuota mensual por los datos de mercado. La financiación no desaparece: va implícita en el precio del futuro, que cotiza distinto del contado precisamente por eso.
¿Qué sale más barato, operar con CFD o con futuros?
Depende de cómo operes.
Intradía con posiciones pequeñas. Si cierras en el día, el CFD no paga financiación y el spread es casi todo el coste. Con un futuro, la comisión por contrato y la cuota de datos pesan mucho en una cuenta pequeña.
Swing de varios días o semanas. La financiación del CFD se acumula noche a noche. Con tamaños grandes, el futuro suele salir más barato porque no tiene ese goteo diario, aunque sí el coste de cada rollover.
Frecuencia. No cuesta lo mismo abrir una operación al día que cincuenta. Cuantas más operaciones, más pesa el coste de cada una.
No te doy cifras de spreads ni comisiones porque cambian con cada bróker y con el tiempo. Lo que sí puedes hacer es comparar con esta fórmula:
Coste mensual = coste por operación × número de operaciones al mes + financiación de las noches que mantienes posiciones abiertas
En el futuro, en lugar de la financiación, suma la cuota de datos y los rollovers que te toquen. Pon los números de tu bróker en las dos columnas y la respuesta sale sola.
El tamaño mínimo: el detalle que decide con cuentas pequeñas
Este es el criterio que más pesa cuando empiezas. Vamos con números redondos.
Cuenta de 5.000 € y riesgo del 0,4 % por operación: 20 €. A quien empieza con una sola estrategia o un solo robot le recomiendo arriesgar entre el 0,2 % y el 0,4 % por operación, así que esto es el tramo alto.
El stop lo coloco según la volatilidad, entre 1 y 2 veces el ATR (Average True Range, el rango medio que recorre el precio en cada vela). Supón que el ATR del índice es de 80 puntos y pones el stop a 1,5 veces: 80 × 1,5 = 120 puntos. Las cifras del ATR y del stop son ilustrativas.
El ejemplo con un futuro
El futuro Mini IBEX 35 de MEFF vale 1 € por punto. Un solo contrato con un stop de 120 puntos arriesga 120 €. Es el 2,4 % de la cuenta, seis veces lo previsto.
No puedes comprar medio contrato. Para que esos 120 € fueran el 0,4 %, necesitarías una cuenta de 30.000 €. Con el futuro grande del IBEX 35, de 10 € por punto, el mismo stop arriesga 1.200 €: el 24 % de la cuenta.
MEFF tiene también el Micro IBEX 35, de 0,1 € por punto, que baja mucho el listón. Con el mismo stop de 120 puntos, un contrato arriesga 12 € (el 0,24 %) y dos, 24 € (el 0,48 %): el riesgo va a saltos de 12 € y no puedes clavar los 20 €. Y si el ATR sube a 150 puntos y pones el stop a 2 veces el ATR, 300 puntos, un solo contrato ya arriesga 30 €, el 0,6 % de la cuenta. Además, solo tiene abiertos los vencimientos mensuales más próximos, así que si mantienes posiciones te toca renovar cada mes.
El mismo ejemplo con un CFD
Con un CFD el tamaño se ajusta al riesgo. 20 € entre 120 puntos sale a unos 0,17 € por punto. El mínimo exacto depende del bróker y del activo. En MetaTrader el tamaño se mide en lotes (lo tienes en lotaje en trading) y el mínimo suele ser 0,01. Yo calculo el porcentaje sobre el balance y, si el lotaje me sale por debajo de 0,01, opero con 0,01.
En real esto es más sucio: el ATR cambia cada día, así que la distancia del stop cambia y el lotaje también, en cada operación. Lo que se mantiene fijo es el dinero que arriesgas. Con un CFD puedes seguir esa regla con bastante precisión. Con un futuro, solo cuando la cuenta es lo bastante grande para que un contrato sea un riesgo pequeño.
Riesgo y regulación en España: qué te protege con cada uno
Hay un mito muy extendido: «los futuros están en un mercado regulado, así que son más seguros». La realidad tiene más matices.
Las protecciones del CFD para minoristas
En 2018 la ESMA aprobó medidas de intervención sobre los CFD para clientes minoristas, y la CNMV les dio continuidad en España con su Resolución de 27 de junio de 2019. En resumen:
- Límites de apalancamiento por activo: 30:1 en divisas mayores; 20:1 en oro, índices principales y divisas no mayores; 10:1 en otras materias primas e índices no principales; 5:1 en acciones.
- Cierre automático de posiciones cuando el margen de tu cuenta cae al 50 % del margen mínimo exigido.
- Protección de saldo negativo: no puedes perder más de lo que tienes en la cuenta.
- Advertencia de riesgo obligatoria con el porcentaje de cuentas minoristas que pierden dinero con ese proveedor. Cada bróker publica su cifra, y conviene leerla.
Antes de abrir cuenta, comprueba en la web de la CNMV que el bróker está autorizado para operar en España y con qué entidad firmas el contrato.
Por qué con futuros puedes perder más de lo depositado
El futuro se negocia con cámara de compensación, que garantiza que la otra parte cumpla; eso sí, tu dinero sigue depositado en tu intermediario. Desde agosto de 2023, la CNMV exige además a quien vende futuros a minoristas en España una garantía inicial mínima (la menor entre la que pide el mercado y la que se aplica al CFD de ese activo) y el cierre de posiciones cuando tus fondos caen por debajo de la mitad de esa garantía. Lo que no tiene es protección de saldo negativo. Si el mercado abre con un hueco fuerte contra ti (un salto de precio sin cotizaciones intermedias), la posición se cierra mucho más lejos y puedes acabar debiendo dinero.
Aun así, el riesgo de verdad depende más de cuánto arriesgas por operación y del apalancamiento que usas que del instrumento. En mi etapa manual, después de varios stops seguidos, subía el lotaje para recuperar de golpe en una sola operación. Perdía también esa, aún más, y acabé fundiendo la cuenta. Con CFD o con futuros habría pasado lo mismo: lo que funde una cuenta es el tamaño de la posición, no el instrumento. Tienes más sobre esto en gestión del riesgo.
A quien empieza le digo que con 1:30 va de sobra. Y la martingala, la estrategia con la que empecé con robots, tiene las patas cortas, sobre todo desde que ESMA limitó el apalancamiento.
¿Cuándo elegir CFD y cuándo futuros?
Te encaja más el CFD si tu cuenta es pequeña o mediana, necesitas ajustar el tamaño con precisión, operas intradía o con posiciones que no se alargan mucho, o quieres acceder a índices, oro y forex desde la misma plataforma.
Te encaja más el futuro si tienes capital suficiente para que un contrato sea un riesgo pequeño, mantienes posiciones semanas o meses, valoras el libro de órdenes público y la cámara de compensación, y asumes que no hay protección de saldo negativo.
| Criterio | CFD | Futuro |
|---|---|---|
| Capital | Pequeño o mediano | Grande respecto al riesgo de un contrato |
| Horizonte | Intradía o pocos días | Semanas o meses |
| Activos | Varios mercados en una plataforma | Contratos concretos de cada mercado |
| Coste que más pesa | Financiación si alargas | Comisión y datos si la cuenta es pequeña |
Mi caso: opero principalmente índices americanos, oro y pares de forex mayores en CFD, en H1 (velas de una hora), con estilo day trading o swing. Si te quedas con el CFD, el siguiente paso es ver cómo operar con CFD paso a paso.
Y esto, automatizado: CFD o futuros para un robot de trading
Si quieres que un bot de trading opere por ti, la elección cambia algunas cosas prácticas.
Plataforma. La mayoría de brókeres de CFD ofrecen MetaTrader, que es donde llevo mis robots. Prefiero MetaTrader 5 si el bróker lo permite; si no, me adapto a MetaTrader 4. Con futuros lo habitual es trabajar con otras plataformas y conexiones al mercado.
Datos para el backtest. Un backtest es la simulación de una estrategia sobre datos históricos. Con futuros hay que construir una serie continua uniendo contratos y tratar los saltos de cada rollover; si no, el backtest ve movimientos que nunca existieron. Con CFD hay que meter en la simulación el spread y la financiación nocturna reales del bróker, o los resultados salen mejores de lo que serán.
Costes y frecuencia. El primer paso de mi metodología es definir el activo y el bróker, porque cada uno tiene sus costes y no es lo mismo un robot que abre una operación al día que uno que abre 50.
Gestión del riesgo automática. Mis robots calculan el lotaje en cada operación según la distancia del stop, que se basa en el ATR, para arriesgar siempre el mismo dinero. Eso exige un instrumento que permita ajustar el tamaño. Y aquí vuelve el ejemplo de antes: con una cuenta pequeña, un futuro de tamaño fijo no te deja aplicar esa regla con precisión.
Antes de pasar a real. Un mes en demo y que todos los robots hayan hecho algunas operaciones, para comprobar que están bien configurados.
Si quieres ver el proceso completo, tienes el vídeo Trading algorítmico desde cero en 5 pasos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un CDF en finanzas?
«CDF» es casi siempre una errata de CFD, el contrato por diferencias. Es un contrato con tu bróker con el que ganas o pierdes la diferencia de precio de un activo sin llegar a poseerlo. Lo tienes explicado a fondo en qué es un CFD.
¿Se puede perder más dinero del que tienes en la cuenta?
Con CFD, si eres cliente minorista en la UE, no: la protección de saldo negativo lo impide por regulación. Con futuros sí, porque no tienen esa protección. Aunque en España el bróker debe cerrarte las posiciones cuando tus fondos caen por debajo de la mitad de la garantía, un hueco fuerte del precio contra tu posición puede dejarte con una deuda mayor que lo depositado.
¿Qué es la regla 3:5:7 en el trading?
Es una regla orientativa de gestión del riesgo que circula en redes, con varias versiones: a grandes rasgos, no arriesgar más del 3 % por operación, no tener más del 5 % expuesto en total y buscar ganancias mayores que las pérdidas. No es ningún estándar oficial. A quien empieza con un solo robot o una sola estrategia le recomiendo bastante menos: entre el 0,2 % y el 0,4 % por operación, tanto con CFD como con futuros.
¿Cuáles son los 3 tipos de trading y cuál encaja con CFD o con futuros?
El scalping busca movimientos muy pequeños con muchas operaciones, el day trading abre y cierra dentro del día y el swing trading mantiene posiciones varios días o semanas. En scalping e intradía pesan sobre todo el spread y las comisiones; en swing pesa la financiación nocturna del CFD frente al rollover del futuro. Yo opero day trading y swing en H1.
¿Los CFD y los futuros tributan igual en España?
El Manual práctico de Renta de la Agencia Tributaria lo deja claro para los futuros: si operas para especular (no para cubrir riesgos de tu negocio), lo que ganas o pierdes son ganancias o pérdidas patrimoniales, y se imputan al año en que cierras la posición. Los CFD no tienen un apartado propio en el Manual, así que cómo declararlos y en qué base conviene confirmarlo con un asesor fiscal para tu caso.
Aprende a crear tus propios robots de trading
Sin saber programar, con la metodología que uso yo y mis alumnos.
Quiero aprenderSígueme en mis canales
Cada semana comparto vídeos sobre trading algorítmico: cómo creo mis robots, cómo los valido y cómo los opero.